Idas y venidas por correo
Hojas de contactos enviadas como adjuntos, comentarios repartidos en seis conversaciones y nadie seguro de cuál es la versión buena.
Alpha Studio nació de la mano de un fotógrafo en activo y se ha ido puliendo con más de diez años de uso diario en estudios. Responde a la pregunta real del oficio: ¿cómo conseguir que un cliente que no está en el plató apruebe las imágenes, y entregarle sus archivos en alta definición sin perder la tarde en ello?
Casi nunca es la sesión de fotos lo que descuadra la agenda de un estudio.
Hojas de contactos enviadas como adjuntos, comentarios repartidos en seis conversaciones y nadie seguro de cuál es la versión buena.
Un set montado, un equipo convocado y tres referencias que nunca llegaron.
Enlaces que caducan, subidas de 40 GB y clientes que piden de nuevo la entrega tres semanas después.
V2, V2_final, V2_final_OK: los archivos se acumulan y nadie sabe cuál se aprobó.
La indicación estaba en un correo, las normas en un PDF, el boceto en un mensaje: nada en el mismo sitio.
Toda esa coordinación es trabajo real, pero no aparece en ninguna factura.
Usted invita a su cliente a la aplicación. Allí encuentra exactamente lo que debe ver, y nada más.
El recorrido de un archivo, de la petición a la difusión: circuitos, anotación, arbitraje.
Saber más → ModuleNormas gráficas, bocetos, maquetas y notas vinculados al proyecto y a cada documento.
Saber más → ModuleEl listado de productos por sesión y el control de recepciones en tiempo real.
Saber más → ModuleIda y vuelta automatizada con sus proveedores, del archivo bruto al archivo acabado.
Saber más → ModuleDescarga, FTP dedicado, FTP remoto: lo validado queda entregado.
Saber más → ModuleUna ficha de producto única, todas sus referencias, sus imágenes y su stock.
Saber más →Usted abre el proyecto, importa la lista de imágenes previstas (CSV) e invita al cliente y a sus contactos.
Normas gráficas, bocetos, indicaciones de encuadre, listado de productos: todo llega a su sitio, sin un solo adjunto.
Usted registra las recepciones. El cliente ve por sí mismo lo que sigue faltando y reclama a su proveedor.
Los archivos suben en línea o por FTP. La aplicación comprueba la nomenclatura y los archiva sola.
Desde su mesa, desde casa o de viaje. Los rechazos vienen con una anotación precisa, no con un «no acaba de convencerme».
Lo validado queda entregado. A usted ya no le queda nada por enviar.
El plan Studio está pensado justo para eso: proyectos y usuarios ilimitados, briefing integrado, validación simple y entrega por descarga. La puesta en marcha lleva unas horas.
Quien valida tiene dos gestos que hacer: mirar y decidir. La formación se imparte por perfil en sesiones cortas, y un cliente es autónomo en cuestión de minutos.
Sí. Se configura una cuenta FTP dedicada en la aplicación, y los archivos validados también pueden depositarse en un servidor remoto.
Unas horas. La configuración se define tras una sesión de análisis de su forma de trabajar, y después se forma a los usuarios por perfil.
Déjenos sus datos: le mostramos la aplicación sobre sus propios medios y le respondemos en un día laborable.
Gracias …, nuestro equipo se pondrá en contacto muy pronto para concertar su demostración.